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Matrimonios en cuarentena

Por: María Lucía Ramírez-Núñez | 

Creo que esta cuarentena ha sido una montaña rusa de emociones; y, la vida en pareja, con hijos y responsabilidades financieras no la han hecho para nada fácil.

A medida que todos navegamos por territorio desconocido con planes, rutinas, y expectativas completamente invertidas es importante que reconozcamos las tentaciones y desafíos que naturalmente surgirán en nuestros matrimonios si no estamos recordándonos la verdad. A continuación les comparto algunas verdades que me han servido mucho en este tiempo y seguramente en el futuro también.

1. Mi esposo no es mi enemigo.- 
En lugar de aliarnos como un frente unido, los cónyuges nos sentimos tentados a retirarnos en nuestros pequeños mundos o a volvernos uno contra el otro en nuestro dolor y miedo (a veces por las cosas más pequeñas), todo mientras un enemigo invisible (pero real) está trabajando arduamente para destruir nuestro matrimonio. En cambio, luchemos en contra de la tentación de volvernos el uno contra el otro, siendo honestos con el otro sobre aquello con lo que estamos luchando. Luego, toma un tiempo cada día para leer la Palabra de Dios y recordar que están en el mismo equipo.

2. Entreguemos nuestras cargas y ansiedades a Dios.-
Cuando le estamos gritando a nuestro cónyuge o a nuestros hijos, tenemos que detenernos y preguntarnos: ¿Cuál es la raíz de mis reacciones pecaminosas en este momento? ¿Me estoy frustrando con mi esposo o esposa porque he puesto mi seguridad y esperanza en ellos más que en el Señor? ¿Estoy molesta con mis hijos porque su estar en casa interrumpe mi rutina normal? ¿Estoy desquitando mis miedos con los más cercanos a mí porque simplemente es más fácil hacer eso que llevar mis miedos y ansiedades a Cristo y a mi cónyuge en humildad?. Aunque sea difícil, nosotros también podemos y debemos confiar en que Dios es soberano. En lugar de que nuestros miedos, estrés, y ansiedades produzcan tensión en nuestros matrimonios, la paz y el descanso crecerán a medida que nos recordemos a nosotros mismos que podemos confiar en Aquel que tiene el control.

3. Espacio personal.-

Es básico tener tiempo para nosotros mismos. Ya sea hablar con una amistad, ver una serie, hacer ejercicio, leer un libro… esos espacios recargan, ayudan y generan felicidad propia para después dar más felicidad a los demás.

4. Busquemos actividades en casa que nos animen o nos unan como pareja.-

Es básico buscarle el lado positivo o cómico a la situación. Una película juntos, cenas románticas en la sala (cuando los niños se duerman). ¡Seamos creativos!

En nuestro matrimonio, el enemigo ha querido atacarnos para derribarnos, individualmente y como pareja. A veces pareciera que ha ganado. Pero Dios no sólo nos ha hecho salir adelante, sino que también nos ha refinado, fortalecido, y acercado a Él. Que lo mismo sea una realidad para ti que me lees.


¿Quién es María Lucía Ramírez-Núñez?

Pedagoga con especialidad en Orientación Familiar.
Presentadora de TV Show “Secretos De Cocina”.
Blogger Mom “Malucía”


®Todos los Derechos Reservados.R5. 

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