¿Amamantar duele?

No, amamantar no duele y si duele es porque hay un mal agarre.

“Pero mi abuela amamantó a mi madre, siempre le sangraron los pezones, siempre ha sido lo normal”.

¡No! Lo que se vuelve rutina para algunos no quiere decir que sea normal para el resto. Hace al menos 10 años, las asesoras de lactancia estamos tomando mas auge, cada vez somos mas las que nos dedicamos a informar, cuidar y guiar a las madres que desean amamantar, pero su entorno no deja de decir que “amamantar duele” nada mas lejos de la realidad.

Por supuesto, si no se tiene la información correcta y el apoyo deseado, el amamantar se puede volver un camino complicado por no decir difícil, muchas madres abandonan la lactancia porque alguien en su entorno le dijo que se ha quedado sin leche o porque su pareja no le parece que pase “tanto tiempo” con el bebé al pecho. A las madres primerizas o madres con escasa información siempre les invito a investigar sobre los brotes de crecimiento, sobre el cambio que tiene el cuerpo de la mujer durante la lactancia y como funciona la producción, de manera que, cuando alguien emita un comentario sin fundamento, esa madre pueda simplemente ignorarlo y seguir con su lactancia tan feliz como siempre.

Hay algunas barreras presentes en la lactancia que sería importante conocer, por ejemplo:

amamantar 2

  • Brotes de crecimiento (etapas de desarrollo del bebé)
  • Frenillo lingual o labial (anquiloglosia)
  • Mandíbula inferior retraída (retronagtia)
  • Hipogalactia (falsa percepción de insuficiencia de leche)
  • Hipoplasia (falta de tejido mamario)
  • Separación madre-bebé
  • Horarios de alimentación (cada 3 horas por 15 min)
  • Posiciones erróneas
  • Problemas hormonales

Sin importar cuántas barreras se mencionen, TODAS tienen solución, al menos para lograr una lactancia mixta (en el caso de poco tejido mamario).

Es importante saber que el cuerpo femenino es mas que suficiente para alimentar a su cría, y que cualquier cosa que hagamos puede interferir en ese proceso natural, por ejemplo: creer que no se le está alimentando suficiente y recurrir al biberón. Este es uno de los errores que mas se repite en mi consulta, la madre llega desesperada diciendo que antes el bebé se prendía muy bien al pecho y que después de “reforzar” con el biberón, ya no mama igual y le hace daño.

Esto ocurre porque se ha interferido en la succión natural de bebé, ese agarre perfecto que tiene con el pecho de mamá, JAMAS podrá ser igual al agarre que tiene con la mamila del biberón, al tener esta interferencia cuando la lactancia aun no se ha establecido, es lo que causa que el bebé solo coja el pezón y no la areola como tiene que ser.

Siempre les digo a mis mamás… evitar causar un problema donde no lo había, siempre recomiendo buscar una asesora de lactancia para que pueda verlas físicamente y evaluar posturas, así como agarre, por supuesto, buscar mucha información al respecto y ser parte de un grupo de apoyo de madres lactantes hace la diferencia entre dejar la lactancia prematuramente por una mala concepción o confiar en nuestro cuerpo y tener una lactancia exitosa.

¡ERES MAS QUE SUFICIENTE MAMÁ!

Katherin Escorcio B.
Asesora en lactancia materna y artificial
Métodos de autogestión como BLW y BLISS
Formadora y guía de familias
@lactandosos
+34 633 90 17 04
Venezolana en Madrid-España

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