La E3 2021, otro clavo en el ataúd del evento de videojuegos

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Tras tantos años, la E3 ve momentos oscuros y quizás de sus últimas ediciones. 

El que en su momento se consideró el evento de videojuegos y tecnología por excelencia, hoy en día se ve mermado en su calidad y seguimiento tanto por fanáticos como por los desarrolladores de productos, la Electronic Entertainment Expo o mejor conocida como la E3, que desde 1995 servía como escaparate de las compañías de videojuegos no sólo para anunciar nuevos juegos o consolas, sino para interactuar con los fanáticos, cada año ve su descenso y la edición de 2021 pone en alerta máxima a sus desarrolladores ante el fantasma de pasar al olvido y morir. 

En esta expo se anunciaron grandes consolas como el revolucionario Wii, el PSP (PlayStation Portátil), Shigeru Miyamoto portando la Máster Sword de Legend of Zelda, el anuncio del XBOX 360 Slim por mencionar algunos, pero recientemente las compañías más grandes como Nintendo, Sony y Microsoft (PlayStation y XBOX respectivamente) han comenzado a desarrollar conferencias virtuales propias donde tienen mayor control para anunciar sus nuevos productos y esto mucho antes de la pandemia del COVID-19. 

En el año 2020, por la misma contingencia mundial del virus, no se llevó a cabo el magno evento y al mismo tiempo, los estudios sufrieron grandes retrasos en sus procesos de entregas, como fue el caso de Halo Infinite y Grand Theft Auto, lo que sólo suma más problemas para el decadente evento. 

En su edición 2021 tuvieron algunos destellos de que podría retomar con fuerza aprovechando la virtualidad, pero fueron minúsculas en comparación a las grandes decepciones y ausencias, destacando PlayStation que se ha ausentado desde 2018 y opta por sus State of Play para sus anuncios, lo que significa un duro golpe a la E3 que aunque XBOX y Nintendo no han abandonado el evento del todo; hace falta ver las conferencias del gigante japonés, como quizás un nuevo avance de Horizon Fordiben West o algo del próximo God of War. 

Además este año, compañías tan legendarias como Capcom dieron una cátedra de lo que no se debe hacer en una E3, sólo anunciando una expansión de su juego más reciente y paremos de contar, siendo la casa de juegos como Resident Evil o Monster Hunter, otra empresa que no dio ningún aviso y decepcionó al público fue 2K, distribuidores de GTA, quienes no anunciaron absolutamente nada y se dedicaron a transmitir una reunión entre miembros de su equipo hablando del proceso de crear un videojuego, lo cual no es malo, pero en una E3 prima los videojuegos y/o consolas. Otro estudio desarrollador que sólo anunció un gran juego fue Square Enix con una entrega centrada en los Guardianes de la Galaxia de los cómics de Marvel que busca redimir al monumental fracaso con Marvel Avengers. 

Nintendo y XBOX, dos de los tres titanes si dieron grandes anuncios, como un nuevo Metroid y un nuevo avance del próximo Legend of Zelda por parte de la gran N, mientras que Microsoft tiró mucha carne al asador con algunos anuncios que sólo fueron relleno, como el nuevo contenido de Fallout 76 y un juego para aprender a tocar guitarra; pero ni todo eso termina de darle un bálsamo al evento, que tuvo pocas conferencias y algunas como hemos visto, dieron más pena que gracia. 

No puedo dar una formula exacta de cómo darle un nuevo brillo a este evento que en su momento lo esperaba tanto como la San Diego Comic Con (otro evento que poco a poco va muriendo), ya que las compañías de consolas, estudios desarrolladores y los mismos jugadores, ven como el evento no ofrece nada nuevo, con conferencias aburridas que más se asemejan a las que realizaba el difunto Steve Jobs, pero no es el estilo que los videojuegos buscan tener. 

La E3 vuelve en 2022, esperando tener una modalidad más híbrida, confiando en que la pandemia se vaya controlando, pero con ausencias tan marcadas como PlayStation y estudios WB Games, Electronic Arts y Konami, difícilmente veremos eventos como lo en 2006 donde Nintendo dejó al mundo boquiabierto con su Wii o como en el último E3 de Sony, donde la gente gritaba al ver el Godo f War nórdico. 

Los eventos deben siempre transmitir emociones, no solamente dar avances o noticias; la E3 antes despertaba el éxtasis de no saber qué anuncio vendría, que sorpresas habría durante el evento en sí y no solamente que X o Y juego llegaría dentro de dos años; se deberá evolucionar o sino despedirse de un gran evento que hoy pasa por oscuros momentos.

¿Qué opinas? ¡Hasta la próxima!

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