Tratemos la adicción a los videojuegos sin condenar las consolas

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó por primera vez la adicción a los videojuegos como un trastorno mental; con 22 años de ser un "gamer" te comparto mi opinión sobre el tema.

Desde que la familia de Ruta5 nos permitió escribir en este blog y desde hace 7 años en HonduGeek, hemos defendido que los videojuegos no hacen violentos a las personas y que las adicciones no son culpa directa de este tipo de entretenimiento.

Pero este año 2022 la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó la adicción a los videojuegos a su listado de desórdenes mentales. 

Según las noticias, la OMS en su clasificación undécima (ICD-11) tomó de ejemplo 1,6 millones de casos clínicos, después de 30 años en el que este trastorno apenas preexistía. Cita que en países como Asia, al menos el 1% sufre adicción por los videojuegos y en Latinoamérica los casos podrían alcanzar aun más. 

A pesar de que muchas personas usarán este contexto como oxígeno para “satanizar” a los videojuegos, quiero dejar claro desde mi experiencia que los videojuegos no generan un patrón de violencia; pero si estoy de acuerdo que la ADICCIÓN a ellos si debe verse como una enfermedad, pues estoy de acuerdo que cualquier dependencia que aísle y represente un riesgo para la persona debe tratarse por separado pero no condenar a la industria.   

Precisamente, los titanes de la industria de videojuegos han reclamado ya al organismo internacional esta severa afirmación en un comunicado oficial que propone a la OMS y sus estados miembros la reexaminación del Trastorno por uso de videojuegos, refutando que no hay bases sólidas ni contundentes para asociar a los videojuegos con trastornos mentales.

Coincido en eso; la población debe saber diferenciar que el videojuego NO es el malo; la adicción, no sólo a los videojuegos si es el problema y debería tratarse por separado. En mi caso, que próximamente cumpliré 28 años de edad, he jugado desde hace casi 22 años y no negaré que habían días que me costó soltar mi control, pero gracias a mi familia (y sus advertencias) o a los amigos pude vencer esa «manía». Además estaba conciente que había algo más allá afuera que ese monitor de televisión y mi control; ahora bien, cada caso difiere, ya que hay jóvenes que se “refugian” en los videojuegos por su situación personal. 

Por lo tanto, para mí el problema no es el videojuego como tal, sino el entorno de las personas; quizás ese joven se absorta 5-8 horas en Call of Duty Warzone porque en su casa nunca se le enseñó a primar sus estudios y que luego, puede ir a jugar (eso hicieron conmigo); o también quizá tiene un ambiente tóxico y violento y su único canal de escape son los videojuegos. 

Como repetimos, los videojuegos son una forma de entretenimiento y expresión de historias de manera digital, no deben verse como algo maligno; lo que si debemos como sociedad es prestar un poco más atención en los jóvenes que van por el camino de volverse (o ya están) siendo esclavos no sólo de los videojuegos, también del celular, la computadora o el televisor. ¿No les parece entonces que los videojuegos no son la causa del problema? ¿Conoces un caso de cerca de adicción al videojuego? ¿Cómo ayudas a esa persona para que suelte el control?

¡Nos leemos en la próxima!  

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