Perderás mucho dinero si no aceptas la incertidumbre

Se generaron tres situaciones que se mantendrán aparentemente para siempre con nosotros:

  1. La mayoría está al menos 5 veces más controlada desde sus dispositivos: apps, cámaras, GPS, meetings, etc.
  2. No volveremos a ver los rostros de todas las personas que crucemos en las ciudades.
  3. Los bancos imprimieron más dinero que nunca antes en la historia de la humanidad.

¿Lo imaginaste algunos años atrás?


Hola! Soy Matías Isea (aka matenauta)

Cuando me preguntan de dónde soy, respondo «del mundo» 🥑

Nací en Argentina pero llevo algunos años viajando y lo seguiré haciendo porque es mi estado natural, lejos del intento fallido de ser un ciudadano corriente.

Ya sabes, pensé en estudiar y recibirme en la universidad, casarme, comprar una casa y vacacionar en lugares bonitos. Auto, alberca, hijos, mascota, cámara reflex, dron.

El sueño americano sonaba muy cool pero me saturó la burocracia y entregar tanto tiempo por ello, así que elegí explorar alternativas.

Abandoné mi carrera en la universidad y me dolió mucho hacerlo, pero fue la primer decisión consciente que tomé en mi vida.

¿Cuántas reglas cumpliste en lo que va del día? ¿Y cuántas decisiones tomaste sin dar explicaciones?

Algunos me conocen por recibir las mejores notas sin haber estudiado, o firmado el libro de disciplina «sin que se me mueva un pelo».

Otros por renunciar a un empleo de 10 mil dólares mensuales porque el marketing de la empresa me generaba nauseas.‌‌

Un grupo muy cool me recuerda mezclando música electrónica!‌‌

Y la mayoría por alguna charla profunda, o ser fundador de la primer comunidad de trading y cripto en Argentina.

Todos coinciden en lo siguiente:
  • Soy muy distinto al promedio.‌‌
  • Mi capricho es ley (gracias, Charly).‌‌

Lo cierto es que no soy escritor pero escribí un libro, no soy programador pero programé y publiqué varias webs.

No soy armoniquista pero me encanta tocar la armónica.‌‌ No soy abogado, licenciado en administración ni diseñador, pero entiendo de abogacía, gestión y diseño.‌‌

Soy curioso. Disfruto mis hobbies, leo y miro muchas películas.‌‌

Uso un cartoon como foto de perfil porque valoro mi privacidad y encuentro absurdo posar para las fotos.

Y eso me convierte en alguien distinto.

En realidad todos somos «distintos» pero también iguales‌‌

Tal vez pienses que este título una contradicción, porque acostumbras a pensar de manera dual (una cosa u otra).

Descubrí que la realidad no es lineal sino dinámica. Y casi todo se complementa, pero pensamos que se repele.

Puedes ser blando y fuerte a la vez. De hecho, el agua erosiona las rocas por lo que termina siendo más fuerte que lo duro.

Siendo humanos compartimos dudas existenciales y sentimientos que consideramos negativos: miedo, dolor, angustia, rencor, ira.

Pensamos que son malos, y eso los hace muy malos.

El dolor se convierte en sufrimiento al recordar situaciones tristes o angustiantes. Al hacerlo revivimos las sensaciones, como si estuvieramos de nuevo presentes en ellas.

Oh, wow!

Por otra parte, pensamos algunos sentimientos como buenos: alegría, amor, pasión,‌‌ esperanza, gratitud. Pero si los pensamos demasiado como buenos, es probable que nos cueste disfrutarlos.

La cosa es que por más que sintamos lo mismo, pensamos de manera muy distinta.

Algunos respetan, veneran o adoran dioses que otros reprimen, odian o detestan.

Así somos los humanos.  Y además somos impredecibles 🙂

Tres revelaciones que cambiaron a fondo mi vida

1) Debemos elegir entre historias o momentos‌‌.
2) «Tiempo» y «dinero» son relativos‌‌.
3) Sentir (siempre) es más valioso que pensar.

Las historias son relatos y los momentos son datos.

Podemos disfrutar nuestro día a día con todos los datos que tenemos en presente, o armar con ellos relatos y vivir repitiendo historias (incluso a nosotros mismos).

Datos y relatos no son excluyentes, pueden complementarse, pero nos lleva tiempo «no» entender cómo hacerlo.

Vamos con una mini-actividad. Responde en voz alta las siguientes preguntas y luego continúa la lectura:

¿Cuánto tiempo pasó desde que tenías 10 años, si intentas recordar ese momento cerrando los ojos y los abres ahora?

Tómate tu tiempo, puedes cerrar los ojos e imaginar algo que recuerdes de esa etapa en tu vida.

No deberías restarle 10 años mentalmente tu edad para calcular cuánto tiempo pasó, sino intentar tomar dimensión de ese tiempo.

Si piensas algún recuerdo de ese momento y luego abres los ojos, entenderás que cotidianamente te conformas con la idea que tienes del tiempo, pero no logras comprenderlo porque «pasó de una vez».

El reloj y los horarios están diseñados para controlar.

¿Tienes idea de lo que pasa con el dinero de las personas en hiper-inflaciones?

En pocas palabras, desaparece, y así ves que el dinero no es lo que piensas. No es algo estático sino dinámico.

Si ahorras, estás perdiendo capacidad de compra todos los días porque el dinero de los bancos no tiene valor desde hace más de cien años.

Y durante el siglo pasado hubo 50 hiper-inflaciones (uno de cada cuatro países).

¿Sabes cuánto dinero imprimieron los banco-estados en los últimos 5 años?

Mucho más del que imaginas. Se imprimió más que durante la Segunda Guerra Mundial.

Puedes verificar esa info usando un buscador online en 3 minutos.

Vivimos literalmente en la Matrix, donde nos dicen todo el tiempo qué hacer

Tu día a día tiene sentido porque piensas que es posible obtener o generar un ideal de futuro. Ya sea recibirte, formar una familia, comprar una casa, mudarte, etc.

Es muy probable que pienses que ese ideal es algo cierto, pero en realidad es incierto. Y no es seguro.

De hecho, no es posible para muchísimas personas, de muchos países del mundo, porque estamos en la peor crisis económica y financiera de la historia.

Esa vaina tiene relación directa con las consecuencias inminentes que acarrean los sistemas que aceptas todos los días si usas bancos o trabajas «en relación de dependencia«.

La inflación está azotando los salarios y ahorros mundiales, al igual que los rallys en tarifas energéticas y costo de vida promedio.

La deuda mundial nunca fue tan grande, tampoco la impresión monetaria que escaló sin límites.‌‌

Las empresas «recortaron personal» (eufemismo de «despedir empleados») y la situación global solo empeoró desde entonces.‌‌

No me sorprende porque así cayeron todos los imperios y todas las naciones.

Puedes imaginar un agujero negro como representación gráfica de la centralización del poder.‌‌ Y responder para tí mism@ la última pregunta:

¿Qué harías si el banco donde tienes tu dinero, te dice que ya no lo puedes retirar?‌

Esto pasó en Argentina, Venezuela, Turquía, China, Russia, y pasará en todo el mundo porque el 95% del dinero circulante solo existe en registros bancarios.

En EEUU obligaron en el año 1933 a que todas las personas vendan su oro a USD 20 por onza.

Su precio actual es de USD 1700.

La vida sin tiempo «libre» es supervivencia‌‌ o esclavitud

Por eso me mantengo fuera de instituciones y acompaño al resto en el mismo proceso.‌‌

Alguien llamado Heráclito dijo hace ~2500 años que «nadie se baña dos veces en el mismo río».‌‌

Puedes pensar que el-nombre-que-un-humano-decidió-que tiene-un-ríopuede definir que te bañes dos veces «en el mismo» río…

Pero el agua que sientes o tocas un día y el siguiente, no es exactamente la misma.‌‌ Y no hay chances de que lo sea.‌‌

El cambio es inherente a la naturaleza de todas las cosas.‌‌

Así es como el sol sale y se esconde (resulta que en realidad se mueve la tierra) para luego moverse hacia una posición cercana pero distinta…

Así es todo lo que vivimos, porque solo sucede una vez.‌‌

Y no podemos recuperar el paso del tiempo. Podemos negarlo o pensar que el día de mañana será distinto, pero nada cambiará si no lo cambiamos.‌

Cambiar evita loops y nos devuelve lo que somos

Fluir con los cambios nos aleja de lo que la psicología conoce como sesgos cognitivos, que entre otras cosas, hacen que nos anclemos a decisiones perjudiciales.

En nuestro idioma se manifiestan como loops, círculos viciosos o repeticiones eternas.

Y la figura del karma, que puede traducirse como causa / efecto, observa lo mismo:

¿Cuántas parejas celosas o violentas deberíamos tener para entender que sería prudente pasar más tiempo sol@?‌s‌

¿Cuántas cuentas de trading deberíamos quemar para comenzar a meditar?

‌‌¿Seguiremos comiendo grasas y azúcares en cada comida, o nuestro cuerpo ya expresó lo suficiente que eso no le gusta?‌‌

Solo nos asustan los cambios mientras seamos dependientes a personas, empleos, bancos o Estados.

Tenemos una capacidad de adaptarnos a los cambios excelente de manera innata, pero nos obligaron a desconectarla para respetar estándares y promedios.‌‌

Hay un lado B.

Al fluir con los cambios dejamos de ser buenos cumpliendo funciones ultra-específicas durante 8 horas diarias. Dejamos de ser funcionales a la Matrix.

Entonces, que sepamos esto no le gusta a las instituciones, por eso nos obligan a estudiar 8 horas sentados y obedeciendo, durante toda nuestra infancia y adolescencia.‌‌

Pretenden acostumbrarnos a lo estático y quitarnos la capacidad de elección, porque esa es la manera más simple que encuentran de mantener su poder sobre la mayoría.

Nuestra neuroplasticidad (adaptación a los cambios desde la neurociencia) se ve muy perjudicada por la vida en sociedad, no tanto por el paso del tiempo.‌‌

Entramos en loop cuando negamos los cambios‌‌

Eso explica que estemos desconectados de lo que vale la pena. Y sea excepción que las personas hagan yoga, ejercicio o se alimenten de manera saludable.

Es más simple negar que asumir riesgos y poner en práctica algo que lleva al menos 2/3 de nuestra vida offline.‌‌ Nos convirtieron en cuasi robots.

La primera etapa de los cambios nos generan miedo, vértigo, ansiedad, vergüenza, pudor.‌‌ Porque nos olvidamos cómo cambiar!

Pero solo hay que dejar que pase y aprender a regular expectativas (que solo generan frustraciones).

Mejor aprender y difrutar por el mero hecho de hacerlo 😉‌‌

¿Cuánto tiempo te dedicas, en relación al tiempo que dedicas a otr@s?‌‌

Los aliens se sorpenderían al ver nuestras rutinas.‌‌

La mayoría trabaja incluso horas extras para cubrir sus cuentas o tener más dinero, cuando el tiempo es lo más escaso que tenemos (solo uno).

Llegué a las criptos y al trading porque me permiten gestionar mi dinero fuera del sistema tripartito de control mundial: empresas, bancos y Estados.‌‌

Así di el primer paso en mi reseteo para poder vivir donde quiero y sin respetar horarios de ningún tipo 🧡‌‌

Pero también me tocó abrazar la incertidumbre.

Presta atención:‌‌

Quien solo piense en acumular dólares, perderá mucho dinero.‌‌‌‌‌‌‌‌
Quien solo piense en acumular Bitcoin, perderá mucho dinero.‌‌‌‌‌‌‌‌
Quien solo piense en acumular oro, perderá mucho dinero.‌‌‌‌‌‌‌‌
Quien solo compre propiedades, perderá mucho dinero.‌‌

Todo fluctúa y no es razonable que uno pretenda que algo deje de hacerlo.

Mejor aprender a moverse en ciclos, porque todo estará eventualmente caro y barato alguna vez.‌‌ De la misma manera los ríos estarán crecidos o en sequía…

Y las plantas tendrán o no tendrán frutos y hojas.‌‌

Suena simple! Como habrás visto, no hace falta ser un/a gurú sino retomar el sentido común 🙂‌‌

Siempre podemos hacer lo que queramos.‌‌

Y si quieres empezar a elegir ahora mismo, me puedes contar en Twitter o los comentarios qué te pareció esta intro y/o sugerir temas para las próximas ediciones.‌‌

Voy a estar por aquí una vez por mes, así que hasta la próxima!‌‌

PD: También deberías leer 1984, una vez más si ya lo hiciste.

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