Postres de Semana Santa en Latinoamérica

La mayoría están hechos de ingredientes que están al alcance de nuestra mano: mango, piña, almendras, arroz, ciruelas, entre otros.

Foto cortesía: EDH.

Cada país de Latinoamérica acostumbra preparar una variedad de postres para la Semana Santa.

Algunos de ellos suelen ser muy dulces, otros algo salados, pero todos llevan el deseo de unir familias, amigos o vecinos en esta época de recogimiento. De nuestros favoritos algunos son:

Mango en miel:

En Honduras y otros países de Latam, el mango en miel es uno de los frutos más queridos. La mejor forma de prepararlo es tomando la fruta madura, quitando su cáscara y preparando en otro recipiente dulce de panela o azúcar al gusto para dejarlo sumergir hasta que hierva.

Arroz con leche:

En Venezuela y Colombia este delicioso platillo no puede faltar. Cada quien le agrega un toque diferente: por ejemplo, hay hogares donde además del arroz y la leche entera y/o descremada le añaden coco, pasas, canela e incluso vainilla.

Buñuelos de calabaza:

Funciona dejando hervir la calabaza y dejándola en su estado más blando, sin semillas y sin humedad, se tritura hasta que logre una consistencia espesa. Aparte, se baten claras de huevo a punto de nieve y se fusiona con la harina, levadura, azúcar, sal, ralladura de naranja y las dos yemas de huevo para el final. Esa masa homogénea se prepara en la forma que queramos (generalmente en pequeñas bolitas rellenas de calabaza). Se funden en miel o en cualquier aderezo que gustes.

Paçoca de Amedoim:

En Brasil este postre se prepara con harina de yuca, azúcar y maní. Todo se mezcla y se le añade levadura; se deja reposar, se corta en trozos y se come en frío.

Alfajores argentinos rellenos de dulce de leche:

Elaborados con mantequilla, azúcar, huevo, ralladura de limón, harina, levadura, dulce de leche y coco rayado, estos alfajores son característicos de la región argentina y de otras localidades en América del Sur.

Jericallas:

A muchos les recuerda su niñez, una receta que sigue siendo la misma de siempre con su respectiva canela y vainilla. Tiene una apariencia de flan o crëme brulé pero su preparación es más fácil de lo que se cree: precalienta el horno a 180 grados; hierve la leche, canela, (cáscara de naranja o limón), vainilla y azúcar al gusto, en una olla hasta dejar hervir. Retira del fuego. Bate los huevos y agrega poco a poco la mezcla de leche sin dejar de mover, para que el huevo no se cueza en la leche. Esa mezcla se sirve en moldes a baño maría. Se lleva al horno por 45 minutos y ¡está listo para disfrutarse!. /R5/ 

¿Cuáles agregarías a esta lista? 

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